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Mónica Rerelu
Lucir un bonito bronceado requiere tiempo, dinero, y sol. Todo esto, sin tener en cuenta que la radiación solar puede hacer proliferar las arrugas y generar manchas en la piel.

Los autobronceadores nos permiten lucir un bonito bronceado y un vestuario más estival. Entonces ¿Por qué no recurrir a ellos para lucir un aspecto más saludable?
Los autobronceadores han evolucionado mucho y ya nada tienen que ver con aquellos productos que dejaban un antiestético color anaranjado en la piel. Hoy en día, gracias al trabajo de investigadores de todo el mundo y a sus fórmulas cada vez más perfeccionadas, los tonos son mucho más naturales.
Por otra parte, las nuevas fórmulas de autobronceadores incluyen filtros solares, así como oxidantes que retrasan el envejecimiento, ingredientes hidratantes, vitaminas y agentes exfoliantes. Además, todas aquellas personas que tienen la piel sensible también pueden disfrutar de sus ventajas ya que la mayoría de las marcas incluyen una gama para este tipo de pieles.
El autobronceador es un producto que tiene la capacidad de cambiar el tono de la piel en pocos minutos mediante una reacción química superficial diferente al proceso de bronceado natural.
Su principio activo, el DHA (dihydroxyacetona), un derivado natural de la caña de azúcar, reacciona con la queratina de la piel y le da un color tostado a los aminoácidos de las capas más superficiales de la epidermis. Esta reacción provoca la formación de pigmentos oscuros que aportan color a la piel. Originalmente, la DHA producía un color anaranjado en la piel, pero ahora podemos conseguir un bronceado dorado más natural.
La DHA es un polvo blanco cristalino que interacciona con los aminoácidos libres presentes en el sudor y la queratina, produciendo una sustancia marrón denominada melanoidina que crea el color marrón-anaranjado de los autobronceadores. Cuanta más queratina más color, por lo que las zonas de piel más gruesa (codos y rodillas) se pondrán más oscuras.
El resultado es un oscurecimiento de la piel que no se debe a la producción de melanina, como pasa con el bronceado natural, sino que es más propio de un "tinte" que afecta sólo a las capas más externas de la piel. La intensidad variará también según la concentración del producto en DHA.
El bronceado obtenido a través de estos cosméticos es reversible, es decir desaparece a los 4 ó 5 días de su utilización. La piel va recuperando poco a poco su color natural debido al propio proceso de descamación natural de la piel. Se puede decir que con tan sólo una aplicación se tiene garantizado un moreno de 3 ó 4 días. Para ver los primeros resultados sólo hay que esperar unos minutos y la piel empezará a broncearse como por arte de magia.
Si se quiere un moreno más intenso, se debe repetir la aplicación en un par de días y cuando se obtenga el resultado deseado tan sólo hay que seguir con la dosis de mantenimiento cada 4 ó 5 días.
A la hora de aplicar este tipo de cosmético es indispensable seguir una serie de indicaciones que garanticen unos resultados óptimos y un bronceado uniforme y saludable.
Es muy importante vigilar la fecha de caducidad para que el producto esté en las mejores condiciones para lograr el resultado deseado. En este tipo de productos hay un símbolo llamada PAO o 'periodo después de apertura' que consiste en un pequeño botecito con la tapa levantada y el número de meses que podéis utilizarlo una vez abierto el envase. Es vital tener en cuenta dicha fecha de caducidad pues si no lo hacemos el producto puede adquirir un color no deseado o haberse oxidado previamente. Para estar seguro de su efectividad no conviene exceder la duración de un bote más de año y comprar otro nuevo a principio de la temporada.
Las cápsulas bronceadoras tienen como función preparar a la piel para el bronceado hidratándola y estimulando la síntesis de las melanocitas, responsables de la pigmentación natural. Para que este producto empiece a hacer efecto en la piel es necesario comenzar el tratamiento unos 15 días antes con el fin de que la piel vaya de manera paulatina almacenando las vitaminas y la carotena necesarias para la pigmentación. Una vez moreno, y para prolongar el bronceado adquirido es necesario retomar el tratamiento transcurridos los meses estivales. La dosis recomendada para obtener resultados óptimos es de dos comprimidos al día.
En la actualidad los autobronceadores están adaptados para dar respuesta a cada tipo de piel. Surgen así una nueva gama de productos que contienen sustancias que le ofrecen un plus de belleza y protección a la piel:
La técnica de aerosoles para bronceado consiste en una ducha localizada o general de autobronceador por todo el cuerpo y la cara. Existen varias firmas con cabinas de este tipo que están teniendo mucho éxito dado que no dañan la piel como sucede con los rayos UVA.
1. La cabina Instant Tan. Funciona como una ducha que nebuliza el producto autobronceador que además viene enriquecido con vitamina A para conseguir un doble efecto bronceador. En tan sólo 6 segundos se consiguen resultados satisfactorios y la pigmentación aumenta en unas horas de manera uniforme.
2. Suddenly Bronze. Se aplica a través de un aerógrafo en diez minutos. Se trata del último sistema con efecto color inmediato que actúa mediante una pistola pulverizadora de producto autobronceador. Proporciona un moreno instantáneo y progresivo. Su fórmula a base de principios activos como el DHA, enriquecido con activos bronceadores instantáneos y micropulverización por aerógrafo, consiguen un efecto totalmente natural. ![]()
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