Mónica Rerelu
La buena alimentación es en la que existe un equilibrio de los diferentes nutrientes. Adelgazar de otra forma puede crear una descompensación del metabolismo que traiga como consecuencia no sólo una mal nutrición si no un efecto rebote en el cuerpo.
El equilibrio por lo tanto está en la correcta administración de los nutrientes necesarios para el cuerpo. Estos nutrientes se clasifican en macronutrientes y micronutrientes. Para conseguir un correcto metabolismo se debe de respetar una diaria repartición tanto de uno como de otro y en este perfecto equilibrio se basa la micronutrición.
Los macronutrientes. Son los nutrientes que aportan energía al cuerpo. Estos a su vez se clasifican en tres tipos: glúcidos, lípidos y proteínas. Todos ellos componen la alimentación básica del hombre y se convierten en los principales alimentos que consumimos de forma diaria. Es importante sobre todo a la hora de consumirlos, saber administrarlos y repartirlos. Así, los lípidos o grasas deben representar un 30-35% de la energía que generamos; los glúcidos o hidratos de carbonos un 50-55%; por último las proteínas un 10-15%. De todos ellos los que generan una combustión más limpia son los hidratos de carbono que dejan menos residuos tóxicos en nuestro organismo.
Micronutrientes. No aportan energía pero son fundamentales para el organismo. Entre los micronutrientes se encuentra las vitaminas, los minerales y los oligoelementos. Estos garantizan el equilibrio del organismo y refuerzan su sistema de defensa contra las agresiones externas. Así, la micronutrición surge como la búsqueda de este equilibrio dando una mayor importancia a los micronutrientes, elementos básicos para la alimentación.
|
|
| el cuerpo.es © . Todos los derechos reservados. news powered by infochannel |
| Acerca de elcuerpo.es | Información legal | Privacidad | Mapa web | Revistas anteriores | Sugerir sitio web | Tienda Online Cosméticos |
| Desarrollado por yandos.es |