monica rerelu
La cicatrización queloide se produce cuando la piel genera una serie de sustancias con el llamado "factor de crecimiento" en exceso. El resultado, aunque no peligroso, es una antiestética cicatriz tumoral que llega incluso a limitar los movimientos
Los queloides son lesiones que se producen en la piel debido al crecimiento en exceso de tejido tumoral. Se origina tras una lesión cutánea ocasionada por diversos factores ya sean éstos, incisiones quirúrgicas, heridas de tipo traumático, piercings, vacunaciones, etc. Estos crecimientos del tejido son cicatrices fibrosas de tipo benigno, que engrosan la epidermis creando molestos problemas estéticos.
El queloide empieza con el inicio de una herida. Así, el tejido conjuntivo que se encuentra bajo la epidermis tiende de forma inmediata a protegerse, tapando la herida abierta. Cuando este tejido se produce en exceso y no sólo "cubre" el problema si no que produce una formación fibrosa dura y excesiva, es entonces cuando se produce un queloide.
En la mayoría de los casos este engrosamiento de la piel adquiere la forma de un tumor grande y rojo que duele y que posteriormente adquiere el mismo tono de piel de la persona. En ningún caso se trata de un tejido pre-canceroso pero si antiestético.
Los tratamientos para los queloides dependen del tiempo que lleve formado y de su tamaño ya que en muchos casos son difíciles de tratar. Si la cicatriz hipertrófica es reciente-tierna y blanda- es posible inyectarle esteroides como la cortisona, no con el fin de que el tumor desaparezca totalmente, sino con la intención de aplanarla y volverla menos visible. Si por el contrario, el queloide es antiguo y no permite la entrada de ninguna sustancia por estar duro, éste, se debe de quitar con cirugía y la aplicación de rayos X para que no se vuelva a formar. En cualquier caso es fundamental para la eliminación del queloide la destrucción vascular ya que así se anula la formación de tejidos. Dicha destrucción se produce mediante la utilización del láser vascular que de forma selectiva esclerosa los vasos de la cicatriz evitando el engrosamiento de la herida.
En algunos casos de queloide, se puede recurrir también a infiltraciones de bleomicina, producto químico con fines terapéuticos que al ser infiltrado produce la necrosis o eliminación de tejido disminuyendo considerablemente el tamaño del queloide.
El láser Nlite es utilizado de forma especial para la prevención de los queloides, pues restaura las capas internas de la piel mejorando considerablemente su aspecto y evitando de esta forma la cicatrización anormal de las heridas quirúrgicas.
Antes de cualquier tipo de operación es necesario observar si existe tendencia a la formación de queloides en el momento de cicatrizar. El desarrollo de este tipo de engrosamientos de la piel se puede detectar en el caso de las mujeres, tras la colocación de pendientes en la más temprana edad. ![]()
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