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Investigaciones recientes llevadas a cabo por la Universidad Complutense de Madrid alertan que un aditivo muy común en los alimentos aumenta considerablemente el apetito, con el consiguiente riesgo de obesidad y posible aumento de peso.

Investigaciones recientes

En una época en la que la gran mayoría de las mujeres y de los hombres están pendientes de no perder la línea, la existencia de este conservante alimenticio sería un factor a tener en cuenta a la hora de no consumir determinados alimentos ya que una investigación clínica de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), llevada a cabo por el profesor Jesús Tresguerres, de la División de Endocrinología Experimental de la Facultad de Medicina, ha revelado que la ingesta en exceso de glutamato monosódico puede suponer un riesgo de obesidad debido a que esta sustancia añadida a los alimentos provoca un aumento del apetito y hace consumir mayor cantidad.

Aditivos alimentarios

Un aditivo alimentario es toda sustancia que, sin constituir por sí misma un alimento ni poseer valor nutritivo, se agrega intencionadamente a los alimentos y bebidas en cantidades mínimas con objeto de modificar sus caracteres organolépticos o facilitar o mejorar su proceso de elaboración o conservación. Los aditivos se puedan utilizar con fines engañosos aparentando unas cualidades similares a las de los productos que se utilizan con el fin de ahorrar costes. Sirva como ejemplo que añadir un aromatizante a un yogur permitiría incorporar menos fruta abaratando de esta forma su producción.

Por otro lado, el consumidor debe ser consciente de la comercialización de productos que incorporan ciertos aditivos, como el de los colorantes. Así, una mermelada de fresa elaborada según métodos tradicionales es de un color cercano al marrón, pero la aceptabilidad de la mermelada de fresa es mucho mayor cuando su color es rojo o rosa vivo, por lo que se le incorpora colorantes. En Europa los aditivos alimentarios aprobados por la Unión europea se recogen en listas positivas (es decir, que sólo se pueden usar como aditivos las sustancias legalmente aceptadas) y se codifican mediante una E seguida de un número. El glutamato monosódico se ha calificado por la UE como el aditivo alimentario (E621) el cual en los últimos tiempos ha recibido bastante mala prensa de los expertos.

Glutamato monosódico

El glutamato monosódico es un aminoácido natural presente en casi todos los alimentos, especialmente en alimentos ricos en proteínas como los productos lácteos, la carne, el pescado y verduras. Añadido a las comidas, el glutamato monosódico da un sabor similar al del glutamato natural presente en los alimentos y actúa como potenciador del sabor salado.

El aditivo alimentario (E621) se agrega normalmente a alimentos salados preparados y procesados, como productos congelados, mezclas de especias, sopas de sobre y de lata, aliños para ensaladas y productos a base de carne o pescado. Además este ingrediente se usa mucho en todo tipo de comida asiática.

Síndrome del restaurante chino

El Síndrome de restaurante chino conocido también como síntoma del glutamato monosódico, es una colección de síntomas que pueden incluir dolor de cabeza (migraña), rubor, sudor y sensación de presión en la boca o cara. Se tiene la creencia de que el aditivo glutamato monosódico (MSG) es la causa, pero estudios científicos no han dado suficientes garantías de que sea el origen. El síndrome posee este nombre por ser un aditivo saborizante empleado frecuentemente en los restaurantes chinos. En la mayoría de los casos los síntomas no son graves y se pueden aminorar con la ingesta de Vitamina B6 antes de ser expuesto al glutamato.

Peligroso si se consume en exceso y durante la infancia

El profesor Tresguerres ha indicado los riesgos de la ingesta de glutamato monosódico, autorizado por todas las agencias de seguridad alimentaria y conocido como ‘E-621, ya que considera que éste puede ser peligroso si se consume en exceso y desde la infancia. Según los análisis del investigador, las ratas de laboratorio que consumieron en exceso este aditivo alimentario comieron un 40% más de lo habitual, mientras que volvieron a las cotas de apetito inicial al dejar de administrarles el conservante.

El profesor Tresguerres anima a que las autoridades competentes tomen cartas en el asunto y prohíban su ingesta dada-según él- la importancia de este aditivo sobre la regulación del apetito, la estimación del riesgo cardiovascular entre los obesos y la obesidad infantil.

En la actualidad el glutamato monosódico es uno de los ingredientes más estudiados de entre los aditivos alimentarios, según informa el European Food Information Council (Eufic), organismo independiente que proporciona información científica sobre alimentación.

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